Click acá para ir directamente al contenido

Propuestas de contenidos para la nueva Constitución

Sobre el Tribunal Constitucional y la Nueva Constitución

2021

Fernando Atria L.

Atria, Fernando (2021), “Sobre el Tribunal Constitucional y la Nueva Constitución” en “Reflexiones constitucionales. Aportes para la nueva Constitución”. Centro de Extensión del Senado (Eds). pp. 102-122.

Este artículo discute el problema del Tribunal Constitucional desde la óptica de la nueva Constitución. Para eso, intenta en la primera sección mostrar cómo la configuración actual del Tribunal Constitucional es parte de los dispositivos creados por la Constitución tramposa para vaciar de contenido la política democrática. Esto ha sido cuestionado por quienes afirman que el origen de ese órgano no es la Constitución tramposa, sino el órgano del mismo nombre creado en 1970. La finalidad de la primera sección es mostrar
que esto es incorrecto, y que es una afirmación absurdamente formalista conforme a la cual el hecho de que ambos órganos (el creado en 1970 y el creado en 1980) se llamen igual implica que son lo mismo. Al contrario, al mirar con detalle su configuración puede observarse que donde el Tribunal de 1970 existía para facilitar la política democrática, el de 1980 existe para impedirla.

Luego, en la segunda y tercera secciones, quiero mostrar que parte de las patologías de un tribunal que ha resultado ser tóxico para el principio democrático se explican por una doctrina constitucional que ha aceptado enteramente los términos de la Constitución tramposa, en particular su desconfianza de la democracia y su intento por neutralizarla. Esto no se observa en las declaraciones, por cierto, en las que todo constitucionalista que se precie afirma su incondicional compromiso democrático. Pero que no se aprecie en las declaraciones no implica que no sea realidad: la doctrina constitucional no ha sido capaz de identificar los problemas en el Tribunal Constitucional y sugerir soluciones que tiendan a reforzar el principio democrático, sino al contrario: o es indiferente a lo que arriesga el principio democrático, o busca reformas que agudizarían aún más el problema.